Las Hojas de Valira. Capítulo 31
Al amanecer, ya habíamos partido hacia el norte, como un pequeño ejército moviéndose por antiguos senderos ya olvidados. Al principio vimos raíces cortadas y podridas que surgieron hace mucho del suelo, como si la magia eloar hubiese estado presente. También vimos a unas especies de arañas y humanoides consumidos por el liquen y las setas, atrapados por raíces que consumían su carne desde el interior. Algunas figuras humanoides parecían también hechas de madera, quienes tenían también armaduras oxidadas de un diseño que no se parecía a nada del continente o el mundo. —Que no compartamos su destino, ya dice que estamos en el sitio correcto. —Exclamó Varea. —En otro tiempo nos habríamos tenido que enfrentar a sus más fieles y a su magia. —Tenemos que escribir eso en nuestros diarios. —Killian le habló a mi padre pero le ignoró. —¿Mi buen amigo? —La investigación es importante, pero mi hija lo es más. —No manejáis bien vuestros miedo, mago. —Exclamó Serra. —Sois como… ¿Kaveshe...